"Mujeres cabronas"

Sherry Argov, autora del libro “Por qué los hombre aman a las cabronas” -fenómeno de ventas en Estados Unidos- asegura que las mujeres ‘demasiado buenas’, ésas que se entregan rápidamente a un hombre, en cuerpo y alma, no son tomadas realmente en serio y terminan recibiendo migajas de afecto… ¿Qué propone ella?

Después de entrevistar a cientos y cientos de hombres, la escritora norteamericana Sherry Argov llegó a una conclusión tajante: aquella mujer sumisa, que se entrega por completo a un hombre apenas lo conoce, que hace de todo por complacerlo y cuya vida gira en torno a él, en vez de enamorarlo, termina fastidiándolo y ahuyentándolo.

“Lo que más espanta a los hombres (para una relación seria) son las mujeres dependientes, siempre dispuestas y demasiado atentas con su pareja”, sostiene.

Y es que, a su juicio, si las mujeres actúan como si se valoraran poco, “ellos” las tratarán de la misma forma.

Para modificar este patrón, Argov propone actuar como una cabrona (aunque usa término en forma más bien irónica), es decir, en una mujer buena, pero fuerte, que no deja a un lado su propia vida y que nunca persigue a un hombre ni deja que él crea que tiene un dominio 100% sobre ella.

“La cabrona es tan dulce como un durazno; sonríe y es femenina. Sólo que no toma decisiones basadas en el miedo a perder a un hombre y no está dispuesta a abandonarse”, describe.

No a la dependencia afectiva

Para la psicóloga y terapeuta de pareja Ximena Santa Cruz, este libro tiene una propuesta interesante, sobre todo porque pone en el tapete el tema de la dependencia afectiva de muchas mujeres.

Sin embargo -matiza- “hay que tener cuidado con el tono en que está hecho, porque igual pone a la mujer en la posición de ‘cazadora de hombres’, es decir, de andar siempre preocupadas de conquistarlos -aunque sea con otras estrategias- y esa actitud también me parece machista”.

A juicio de esta especialista, “efectivamente hay muchas mujeres que piensan que hacer feliz a un hombre es su tarea vital y se olvidan de sus propias necesidades”. En ese contexto, concuerda con el concepto de cabrona que propone la autora.

“Es fundamental que ser autónomas y tener una vida propia. De hecho, las mujeres que buscan a un hombre hacer su vida exclusivamente en torno a él, muchas veces terminan frustradas porque ese modelo finalmente no funciona y nos las hace felices”, señala.

Entregarse… no tan pronto

Cuando se trata de iniciar una relación, Sherry Argov recomienda ‘dosificar la entrega’, y esto se aplica también al ámbito sexual.

“Hay dos cosas que una mujer puede hacer para animar a su hombre a enamorarse locamente de ella. La primera es encender su imaginación, sexualmente, y la segunda, esperar un poco antes de consumar la relación. Esto nos conduce a la teoría de “la tienda de dulces”: no compartas toda la tienda inmediatamente; ve dándole los dulces de uno en uno”, aconseja.

Eso, porque a su juicio, si un hombre tiene que esperar para dormir con una mujer, no sólo la verá más hermosa, sino que también tendrá tiempo de apreciar quién es ella.
“Los hombres, casi de inmediato, colocan a las mujeres en la categoría ‘para pasar un buen rato’ o en la categoría ‘vale la pena’. Y si quedas en la primera, es casi imposible que salgas de ella. No es que la cabrona sea más “fácil” o más conservadora; sino que pide que la traten como si “valiera la pena”, argumenta la autora.

Respecto a este punto, Ximena Santa Cruz admite que si bien, efectivamente, hay hombres que hacen esta distinción (entre ‘mujeres para casarse’ y otras para ‘pasar el rato’), es una postura menos frecuente hoy en día, en especial entre los más jóvenes. “Ésa es una dinámica muy machista, y más dirigida a los mayores de 30 años, porque los jóvenes ahora son más abiertos y desinhibidos en estos asuntos. Lo importante, creo yo, es que este tema no se transforme en manipulación”, advierte.

En resumen, agrega, todo depende del hombre que tengamos en frente y de sus características. “No hay recetas para toda la gente, lo que uno tiene que hacer es preguntarse qué busco en una pareja y qué es lo que a ella le interesa, en vez estar todo el tiempo preocupadas o con el temor de perderlo. Esa dinámica de vivir haciendo cosas para retener al hombre, haciendo méritos, es como mendigar cariño y por supuesto no es algo muy saludable”.

Otro de los principios que Sherry Argov refuerza es el de la dignidad femenina, un concepto que, si es entendido como valorarse a sí misma, Ximena Santa Cruz considera valioso. “Pero hay que tener cuidado, porque para algunas mujeres la palabra dignidad es una gran trampa del ego y puede perjudicar su relación de pareja. Está bien quererse y valorarse, pero más que por dignidad u orgullo, por un tema de hacerse cargo de las propias necesidades”, afirma.

Algunas de sus frases:

•Cualquier cosa que tengas que perseguir en la vida va a huir.

•Una mujer será apreciada en la medida en que un hombre no sienta que tiene el control total sobre ella.

•La mayoría de las mujeres están hambrientas por recibir de un hombre algo que necesitan darse a sí mismas.

•En el momento en que una mujer se esfuerza demasiado para lograr satisfacer los criterios de él, ya bajó el nivel de esa relación.

•La chica buena da demasiado de sí misma cuando complacerlo a él con frecuencia se convierte en algo más importante que complacerse a sí misma.

•Cuando te quejas, él deja de escucharte. Pero cuando hablas con tus acciones, te pone atención.

•Un hombre siente que ganó, o que conquistó a una mujer, cuando ella come de la palma de su mano. Y en ese momento, empieza a aburrirse.