hirsutismo

El 8 % de la población femenina sufre de hirsutismo o crecimiento de vello en zonas no deseables, en general producido por un desbalance hormonal. Esta presencia de andrógenos (hormona masculina) se manifiesta en plena etapa de la adolescencia, aunque toda mujer en edad fértil podría padecerla.

Es normal que las mujeres entran en plena adolescencia, experimenten la aparición de un vello fino, a causa de su desarrollo hormonal o por genética. Pero cuando éste se presenta grueso y pigmentado en sitios de carácter sexual secundarios, como mentón, entre los pechos, en el dorso, zona alta e interna del muslo, en la inserción del triangulo pubiano, significa que estamos frente a un cuadro denominado Hirsutismo.

La dermatóloga María Graciela Cárdenas explica que este crecimiento excesivo de pelos gruesos, pigmentados y largos, se debe a la acción de andrógenos (hormonas masculinas), que actúan en la piel estimulando el desarrollo del folículo piloso.

Las glándulas endocrinas suprarrenal y el ovario son las que producen los andrógenos. En el 50% de las mujeres con hirsutismo, no hay mayor producción de andrógenos, pero sí una mayor actividad de ellos en la piel. En aquellas en que hay mayor producción, ésta es leve y proviene, por lo general, del ovario.

Según aclara la especialista, cualquier mujer en edad fértil puede sufrir un trastorno hormonal, y por tanto, desarrollar esta enfermedad.

El exceso de pelo en la mujer, además de ser incómodo y poco estético, desencadena problemas de tipo sicológicos, como complejos, inseguridad y baja autoestima. “Naturalmente que la afecta, ya que la mujer debe recurrir al uso de grueso maquillaje y a depilación a veces diaria para ocultar el crecimiento del vello, en especial el facial. Se siente disminuida porque se asocia a falta de femeneidad y baja su autoestima en especial cuando trabaja con público”, sostiene la dermatóloga.

Tratamientos a seguir

La mayoría de las mujeres que se ven obligadas a depilarse el mentón y tienen pelos en el pecho y espalda, por lo general no enfrentan que tienen hirsutismo, ya sea por vergüenza, o porque piensan que no hay solución para ello.

La Dra. Cárdenas señala que en la actualidad existen dos tipos de tratamientos: los hormonales, y la depilación con láser.

“El pilar del tratamiento consiste en corregir las alteraciones hormonales, pero junto con ello se hace depilación definitiva con láser, que no daña la piel y evita la pigmentación secundaria causada por los depilados mecánicos o químicos”, aclara.

El tipo de tratamiento hormonal depende de la glándula afectada. Como generalmente se trata del ovario, lo más recurrente es frenar su actividad con el uso de anticonceptivos, ya que se produce una disminución en la producción de andrógenos. Aunque hay especialistas que indican que lo más recomendable es combinar los anticonceptivos con un medicamento anti-andrógenico.

En cuanto al depilado con láser, la especialista indica que éste se realiza en sucesivas aplicaciones, de manera de destruir el folículo piloso sin dañar la piel.

También se puede recurrir a la tradicional depilación con cera, o sistemas de depilación definitiva, como la electrólisis, que es la aplicación de corriente eléctrica directamente sobre el folículo piloso, destruyéndolo en la mayoría de los casos. Este tipo de depilación es efectiva cuando el hirsutismo está localizado en alguna parte del cuerpo, sin embargo, no es una solución definitiva.

No te automediques. Siempre consulta con tu doctor o matrona antes de comenzar a tomar cualquier medicamento.