Cambios a los que debes poner atención

Si bien es normal que el flujo varíe a lo largo del ciclo menstrual, hay cambios a los que debes estar atenta, porque pueden indicar la presencia de un problema. Respondemos a tus principales dudas.

 •¿Es normal tener flujo vaginal? Si. Las glándulas dentro de la vagina y del cérvix (cuello del útero) fabrican pequeñas cantidades de líquido en forma regular. Este líquido fluye fuera de la vagina cada día, llevando consigo células viejas que han revestido la vagina. Ésta es la manera como su cuerpo mantiene su vagina limpia y sana. El flujo generalmente es claro, transparente y no tiene mal olor.

•¿Es normal que vaya cambiando? El doctor Fernando Abarzúa, gineco-obstetra, explica que el flujo vaginal normal o fisiológico va cambiando durante el ciclo menstrual, siendo mayor al inicio del ciclo, más abundante y espeso durante la ovulación o a mitad de ciclo, y algo más claro previo a la menstruación.

También puede variar (básicamente aumentar) antes o durante el acto sexual. Durante el embarazo, el flujo suele ser más abundante.

Los cambios repentinos que se producen en la consistencia, olor y color del flujo denotan una posible infección. La mayoría de estas alteraciones se producen por infecciones, y varias de ellas tienen que ver con las relaciones sexuales. En estos casos, se debe consultar con el ginecólogo, igual que si existe irritación, ardor, picazón o dolor.

¿Por qué puede alterarse?

Las infecciones vaginales como la vaginitis bacteriana, la candidiasis (infección por un hongo) y la tricomoniasis suelen ser la causa de un flujo vaginal anormal. Algunas infecciones, como la gonorrea, se transmiten durante la relación sexual. Otras, como la vaginitis bacteriana o las infecciones causadas por un hongo, pueden aparecer se tengan o no relaciones sexuales.

Aunque los síntomas de estas infecciones suelen ser muy similares, existen algunas diferencias a las que hay que prestarles atención, como las siguientes:

•Las infecciones causadas por hongos pueden generar un flujo vaginal blanco y espeso, parecido al queso cottage (o requesón). Una infección causada por un hongo no suele generar un flujo vaginal con olor fuerte, pero sí mucha picazón y ardor.

•La vaginitis bacteriana puede hacer que el flujo sea más espeso de lo habitual. Es posible, además, que se vuelva espumoso y de color grisáceo. La vaginitis bacteriana genera un olor desagradable, similar al del pescado.

•La tricomoniasis, una enfermedad de transmisión sexual, puede generar un olor desagradable, como a humedad. El flujo se torna más espeso y de tono grisáceo o amarillo verdoso. La tricomoniasis también suele causar picazón y dolor al orinar.

¿Cómo tratar?

El doctor Abarzúa explica que si el flujo anormal está revelando una infección, el tratamiento suele incluir medicamentos –dependiendo del causante de la infección- ya sea por vía oral o vaginal (óvulos y cremas). También es importante una adecuada higiene íntima, idealmente sólo con agua (sin abusar de jabones o u otros productos similares).

Hay que tener claro que el hombre también se contagia, por lo tanto, en muchas ocasiones es igualmente necesario que él tome algún medicamento para erradicar la infección, de modo de evitar que vuelva a contagiar a la mujer cuando tengan relaciones sexuales.

Para prevenir: Como varias de estas infecciones están relacionadas con la actividad sexual, es fundamental asumir una sexualidad responsable. Quienes tienen múltiples parejas sexuales tienen mayores probabilidades de contagiarse, por lo que la protección -ya sea a través de preservativo, pareja única o abstinencia, dependiendo de las creencias valóricas personales- es clave. Es importante tener presente que el condón protege sólo en la medida en que es utilizado desde el comienzo del contacto genital hasta el final de la relación.

Hay otros factores que, eventualmente, también pueden favorecer la alteración de la flora vaginal normal (en especial cuadros como la vaginitis bacteriana) y, como consecuencia, provocar un cambio en el flujo. Entre ellos:

•Uso de ropa inadecuada; sintética o muy apretada, por ejemplo. Lo ideal es usar ropa interior de algodón.

•Medicamentos y ciertos productos de higiene personal, como las duchas vaginales, ya que pueden alterar la flora vaginal normal y por ello, favorecer la proliferación de ciertas bacterias que gatillen una infección.

Aquí puedes leer más sobre este tema: http://solomujer.cl/bacterias-al-asecho-flora-vaginal/