
Para lograr un abdomen plano, brazos tonificados, piernas firmes y glúteos levantados hay muchas opciones. La más común es acudir a un gimnasio, pero muchas veces no hay tiempo, dinero, ganas... o fuerza de voluntad.
Para todas aquellas personas que tienen ese problema, existe una amplia variedad de ofertas en TV. Esto incluye a todas las máquinas de ejercicios promocionados en programas de venta directa (“llame ya”) a través de un simple llamado telefónico. Para muchas, la panacea.
¿Pero sirven realmente?
Según Ricardo Bravo, preparador físico y entrenador personal, “siempre es preferible la supervisión de un profesional, pero, en general, cualquier tipo de actividad, va a ser preferible antes que el ritmo más sedentario de la vida cotidiana”.
A pesar de la buena noticia, hay que saber que unos son más efectivos que otros. Todo depende del área que se quiera trabajar y, sobre todo, de su buena utilización y la constancia en las rutinas realizadas diariamente.
Los que más sirven
Todas las máquinas tienen efectos potenciales, y no representan mayores riesgos. Lo peor que podría ocurrirle a una mujer que las usa es que no logre tonificar mucho alguna zona del cuerpo o no reduzca considerablemente el peso.
Según el experto, los aparatos más efectivos son los que se utilizan para trabajos localizados (en una zona específica del cuerpo). Entre ellos, el mayor porcentaje de éxito recae en los que se enfocan en la parte abdominal.
“Si se usan bien, de manera constante y durante el tiempo correcto, estos últimos tienen excelentes resultados al momento de tonificar. Pero ojo, porque en ningún caso sirven para reducir las grasas de la pared abdominal, como algunas creen erróneamente”, explica el preparador físico.
Agrega que “para reducir las grasas, las mejores son las elípticas, con variedad de nombres pero siempre con la misma función: servir como ejercicio aeróbico (que requiere de consumo de oxígeno). Para ver resultados hay que usarlas por lo menos durante 30 minutos, y no por 5 ó 10, como se sugiere en algunas de las publicidades en TV”.
Precauciones
Si la mujer es saludable y no tiene un historial médico de alguna enfermedad que se lo impida, usar cualquiera de estos aparatos no tiene ninguna contraindicación. De todos modos, frente a cualquier inquietud, Bravo recomienda que un médico haga una revisión y, posteriormente, un profesional de la actividad física realice un plan de ejercicios.
“Las rutinas supervisadas por expertos son una mejor opción porque permiten ir corrigiendo en el momento algunas malas prácticas que tienen las mujeres que se someten a ellas. Si una está sola en casa con su aparato de ejercicios, nadie le dirá si hace algo mal”, explica el especialista.
Dentro de los problemas más comunes se cuenta con dolores anexos a la fuerza realizada. Es decir, molestias en la espalda o el cuello, provocadas -principalmente- por la mala postura corporal.
Otra situación que puede darse es que no se respete el tiempo indicado para cada ejercicio, lo cual genera una sobreexigencia en el cuerpo, con todo lo que eso conlleva: calambres, desgarros, deshidratación o dificultad para respirar.
En casa
El experto asegura que si no hay dinero para comprar una de esas máquinas, existen otras alternativas más económicas y muy efectivas. En general, se trata de realizar actividades que quemen las calorías que se consumen en la comida y mantengan la elasticidad del cuerpo.
“Si los aparatos no dan resultados y no hay tiempo para ir al gimnasio, lo más recomendable es realizar trabajos con auto carga. Es decir, utilizando el propio peso del cuerpo. Pueden ser estocadas, sentadillas, flexoextensiones de brazo, abdominales, etcétera”, recomienda.
Así que no hay excusas para no aspirar a un cuerpo con mejor forma y, sobre todo, más saludable.
Roberto Bravo D.
Preparador físico y entrenador personal
Monitor de Recreación y Deportes
Fono (07) 4281144
r.bravo.d.pf@gmail.com