“Hay mujeres que se asignan a sí misma la causa de infertilidad, porque les resulta más tolerable que el problema sea de ellas y no de su pareja”, Gabriela Manitta.
Hasta hace algunas décadas se le atribuía exclusivamente a la mujer los problemas de fertilidad. Hoy se sabe que tanto el hombre como la mujer pueden tener alguna dificultad que les alargue el camino para convertirse en padres. Tanto es así, que los especialistas en fertilidad dejaron de enfocarse sólo en la mujer sino que también incluye al hombre en los estudios para identificar la causa de infertilidad.
Gabriela Manitta, sicóloga a cargo de la unidad de Apoyo Sicológico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI Chile), afirma que aunque existen muchas técnicas para solucionar las dificultades propias del
factor masculino, finalmente es en el cuerpo de la mujer donde se realizan la mayor parte de las intervenciones médicas, por lo que muchos hombres se sienten impotentes frente a esta situación. Otros, en cambio, asumen el tratamiento como parte de un proyecto de pareja, sea cual sea la causa de infertilidad. “La posición que cada uno asume frente al diagnóstico depende, en parte, del hecho de no identificarse con la causa del problema. Un hombre con diagnóstico de infertilidad no necesariamente es un hombre infértil”, explica.
La sicóloga comenta que los hallazgos médicos en relación a la infertilidad en el hombre se dan en un contexto social y cultural de crisis de la masculinidad y de las referencias simbólicas que definían la función del hombre en la pareja y la familia. “En este contexto, la infertilidad masculina puede poner en jaque el sentimiento de virilidad de un hombre”, asevera.
¿Qué pasa con la relación de pareja?
Muchas veces, los problemas de fertilidad también repercuten en la relación de pareja. Según la profesional, no son pocas las mujeres que presentan una cuota de agresividad con su compañero cuando es él quien tiene el problema de fertilidad.
“La agresividad asume la forma de un reclamo porque él no le da lo que ella espera. El problema es que ella desea de él justo lo que no le puede dar, que en este caso es un hijo”, asegura.
Otro aspecto que complica a muchos hombres es la exigencia de tener relaciones sexuales en determinada fecha del mes, para aumentar la posibilidad de embarazo. “Muchas veces esto inhibe más el deseo a los hombres que a las mujeres porque la vida sexual deja de ser espontánea y se somete a una programación en la que hay observadores. Muchos de ellos lo viven como una exigencia de rendimiento o una demanda de resultados”, argumenta.
Gabriela Manitta comenta que las parejas que pasan frente a esta dificultad deben plantearse tres opciones: utilizar una técnica de fertilización asistida, adoptar o proyectarse sin hijos. Ninguna de estas tres posibilidades estaba contemplada cuando la pareja comenzó la búsqueda del embarazo, por lo tanto, les puede resultar doloroso renunciar al ideal de pareja o familia que tenían hasta ese momento. “Este duelo es necesario para recrear la vida juntos y relanzar el deseo en la dirección que escojan. Cualquier camino que tomen tendrá dificultades pero serán más tolerables si son el resultado de una elección hecha entre los dos y no corresponden a una fatalidad, ante la cual no queda más remedio que resignarse”, finaliza.
Gabriela Manitta
Sicóloga IVI Chile
Alonso de Córdova 5153
Teléfono: 571 3600