“Muchas parejas, a las pocas sesiones, redescubren la posibilidad de jugar y divertirse, de usar el sentido del humor y de incluir la seducción y el deseo como parte de lo que vitaliza su relación”, Soledad Torres, psicoterapeuta.
Que él se apresura y que ella no lo disfruta, que uno no tiene límites y el otro es inhibido, que ella quiere poner la pausa cuando él no sabe de frenos. Muchos pueden ser los motivos de consulta, pero en todos los casos el resultado es común: la sexualidad no es satisfactoria y por ello la vida en pareja se ve afectada no sólo en la cama, sino también en la comunicación y en otros ámbitos de al relación.
Motivo de consulta
La psicóloga Soledad Torres, terapeuta de parejas de Reencantar, comenta acerca de por qué llegan las parejas a su consulta y cuál es su labor clínica inicial. “Las terapias de pareja, por cualquier motivo de consulta, suelen incluir algún nivel de revisión de la vida sexual de esa pareja. Sin embargo, en muchas ocasiones las parejas consultan específicamente por una dificultad sexual y en esos casos se aborda directamente el tema como motivo de consulta principal”.
Aunque cada caso es único y de su naturaleza depende la duración de la terapia sexual, este tratamiento psicológico tiene una periodicidad semanal y suele extenderse por unas veinte sesiones. “Durante las primeras sesiones se busca realizar el diagnóstico tanto de la dificultad sexual como de la relación de pareja en general, de manera de aclarar las áreas a intervenir”, explica Soledad Torres.
Para qué sirve
Qué utilidad específica tiene este tratamiento que lleva a la pareja a revelar su intimidad a un terapeuta. “El tratamiento busca en general liberar la actividad sexual de la gran carga de angustia y preocupación que ha ido adquiriendo en la interacción de la pareja, facilitar el reencuentro del disfrute y la satisfacción y también tratar en forma específica las dificultades que impiden o complican la satisfacción sexual”, afirma la profesional de Reencantar. Y la terapeuta acota:
“En mi caso integro a menudo dos líneas de trabajo; una que tiene que ver con entender y tratar la dificultad sexual específica y otra que tiene que ver con la forma de relacionarse de la pareja en el resto de los ámbitos y cómo esto afecta y/o es afectado por la dificultad sexual”.
Torres advierte de que si el problema de fondo es una disfunción o problema orgánico, lo primero que corresponde es derivar a uno o ambos al ginecólogo o urólogo, según corresponda.
Confesiones sin pudor
¿Qué tan complejo o pudoroso puede ser el hecho de contar a un tercero nuestros problemas sexuales? La experiencia clínica de Soledad Torres da cuenta de lo contrario “Muchas parejas señalan que les resulta mucho mas fácil abrir los temas sexuales con la ayuda de alguien más neutro, que los valida en sus posiciones a ambos y los va guiando a encontrar caminos, lenguajes y maneras para expresarse lo importante en este materia”.
Según la profesional, la angustia de una sexualidad insatisfecha da lugar a un diálogo abierto y dispuesto a encontrar una salida. “La dolorosa sensación de no poder disfrutar de ese aspecto vital de la relación de pareja, o la sensación de que estas dificultades puedan afectar al resto de la relación o incluso significar un quiebre, suelen redundar en una gran disposición a hablar del tema”.
Mejores sustantivas
¿Qué resultado puede esperar una pareja de la terapia sexual?. “Una de las vías fundamentales es la de devolverle a la pareja el derecho al disfrute, a la satisfacción, a las diferencias entre ellos y la sensación de que la sexualidad es aprendible y mejorable. Muchas parejas, a las pocas sesiones, redescubren la posibilidad de jugar y divertirse, de usar el sentido del humor y de incluir la seducción y el deseo como parte de lo que vitaliza su relación”, asegura la psicoterapeuta.
Por último la psicóloga de Reencantar menciona que los problemas sexuales de pareja más frecuentes en su consulta tienen que ver con el deseo sexual inhibido en la mujer, el hombre o en ambos, la eyaculación precoz y la anorgasmia femenina.
María Soledad Torres.
Psicóloga, terapeuta de parejas de Reencantar.
Consulta: Apoquindo 4100, oficina 312, Las Condes.