Junio, 2010

En el embarazo:

Claves para entender y combatir náuseas y vómitos

 

Aún no se sabe a ciencia cierta porqué ocurren, pero se cree que los cambios hormonales propios del embarazo serían responsables de estos molestos síntomas. En la mayoría de los casos -afortunadamente- no suponen un riesgo para el embarazo ni para el bebé en gestación.

Por Mariel Jara
Estos síntomas pueden hacer muy incómoda la vida de la embarazada. Por eso, es importante tratar de ayudarla, principalmente con régimen y ocasionalmente con medicamentos.
Tres de cuatro mujeres sufren náuseas y vómitos durante el embarazo. Por lo general, estas molestias aparecen alrededor de la sexta semana de gestación y desaparecen cerca de la 14, aunque hay quienes las experimentan hasta muy avanzada la gestación.

Su intensidad también varía de una mujer a otra: para algunas es, apenas, una ‘sensación desagradable’ por las mañanas, pero para otras es un síntoma realmente molesto, que se prolonga durante todo el día y, a veces, también por las noches. “Si bien esta entidad no daña al feto, puede afectar mucho la calidad de vida de la madre. Y eso es importante tenerlo en cuenta desde el punto de vista médico, ya que algunas veces se tiende a minimizar sus efectos o a restarle importancia”, señala el doctor Rogelio González, gineco-obstetra, especialista en medicina materno-fetal.
En algunos casos (los menos, afortunadamente) los síntomas pueden ser muy severos y necesitar medicación, incluso hospitalización. “De hecho, es una de las causas más comunes de hospitalización de una embarazada en el período antenatal”, agrega este especialista.

Cómo aliviarlas


La buena noticia es que existen algunas formas de calmarlas, cuyo efecto dependerá de cada caso particular. El doctor Rogelio González explica que el enfrentamiento apunta a hacer modificaciones en la dieta y a apoyar, en ciertos casos, con medicamentos seguros. Algunas recomendaciones:
•Evita las comidas abundantes y pesadas, sobre todo muy tarde o poco antes de acostarte. Es mucho mejor consumir pequeñas porciones varias veces al día, cada dos o tres horas, por ejemplo. Tener el estómago vacío favorece las náuseas.

•Prefiere los alimentos tibios o frescos, ya que las comidas calientes pueden exacerbar los síntomas.

•Cuando despiertes por la mañana, come unas galletas de agua o una tostada, y luego descansa unos 20 ó 30 minutos antes de salir de la cama. Si tienes náuseas por la noche, ingerir unas galletitas saladas también puede ayudar.

•Evita las comidas grasosas, muy condimentadas y las frituras, pues tardan más en digerirse.

•Cuando ingieras líquidos, hazlo lentamente y en pequeños sorbos. Aunque es importante mantenerse hidratada, tampoco es recomendable sobrecargar el estómago con líquidos. Y si has vomitado mucho, las bebidas deportivas o isotónicas pueden ayudarte a reponer los elementos que perdiste, como el sodio y el potasio.

•Si estás tomando vitaminas prenatales, hazlo en la noche (antes de ir a dormir), en vez de hacerlo por la mañana, con el estómago vacío.

•Prueba con alimentos como gelatina, caldos livianos, frutas frescas en trozos pequeños, nueces o almendras. Hay madres que encuentran alivio en alimentos un tanto ‘insólitos’, como los pepinillos. Busca aquéllos que a ti te reporten cierto bienestar y procura tenerlos a mano para cuando las náuseas sean mayores.

•Intenta mantenerte alejada de los olores y alimentos que te provocan náuseas. Los jugos de cítricos, la leche y el café suelen acrecentar estos síntomas.

•Algunas investigaciones señalan que el jengibre ayuda a calmar estas molestias. Prueba consumirlo en bebidas, caramelos o en té. O en forma natural y rallada sobre tus comidas. Siempre con moderación, por supuesto.

•Incrementa la vitamina B6 en tu dieta, a través de granos enteros, nueces, semillas y legumbres. Este elemento (también conocido como Piridixona) ayuda a ciertas mujeres a combatir las náuseas. Si tus molestias son fuertes, pregúntale a tu médico por algún suplemento que la contenga.

•Existen fármacos para las náuseas formulados en base a vitamina B6 y a un histamínico llamado doxilamina que ha demostrado ser capaz de reducir los episodios de vómitos. “De los medicamentos ensayados en pacientes embarazadas, el que tiene mayor respaldo en la literatura es el que tiene esta combinación”, acota el doctor González. Recuerda, eso sí, que antes de consumir cualquier fármaco, debes consultarlo con tu médico.

•Si los vómitos se hacen muy persistentes y no puedes retener nada de lo que comes o bebés y comienzas a perder peso, debes consultar rápidamente a tu gineco-obstetra.

Dr. Rogelio González, gineco-obstetra,
Especialista en medicina materno-fetal.
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