si tú o tu pareja son portadores del virus herpes genital, es indispensable que lo comuniquen antes de iniciar una vida sexual en común.
Hasta hace unos años, muchas mujeres se hubiesen sonrojado o, al menos, ‘sorprendido’ si su pareja le pidiera -antes de iniciar una vida sexual en común- un chequeo médico o un examen para ‘avalar’ su salud sexual.
Pero hoy esta solicitud toma mucho más sentido, si se tiene en cuenta el cambio en la conducta sexual de los chilenos; inicio sexual temprano, más parejas sexuales a lo largo de la vida e, incluso, parejas simultáneas o en un corto periodo de tiempo. Y la ‘consecuencia indeseable’ de ello, a nivel social, es un notable aumento de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
“En la actualidad, no es poco frecuente que las parejas que desean iniciar una vida sexual en común, acudan al ginecólogo para resolver dudas y también porque les preocupa la posibilidad de contagiarse con alguna infección, eventualmente contraída de parejas anteriores”, señala el doctor
Paolo Ricci, ginecólogo de Clínica Las Condes. Comportamiento sexual seguro
El doctor Ricci recalca que la prevención es fundamental en este tema. “La transmisión de microorganismos asociados a la actividad sexual ocurre por contacto directo entre genitales o de estos con otras mucosas o piel (por ejemplo, boca o ano). Estos agentes infecciosos son los que provocan las llamadas ETS (enfermedades de transmisión sexual) o ITS (infecciones de transmisión sexual)”, explica.
De ahí la importancia de asumir una conducta sexual responsable, que en primer lugar, pasa por prevenir cualquier enfermedad, a través de controles médicos de rutina, si ya han iniciado su vida sexual.
“Los portadores de una ETS sin tratar atentan no sólo contra su vida, sino también en contra de las personas que quieren. Además, aumentan su probabilidad de contagiarse con otras ETS, como el SIDA, ya que disminuyen sus barreras de defensas naturales”, recalca el ginecólogo de Clínica Las Condes.
Junto con los chequeos médicos respectivos, una conducta sexual responsable también implica informar a la pareja de aquellos antecedentes que sean ‘relevantes’ para ésta. “Si, por ejemplo, uno de ellos es portador del virus herpes genital, es fundamental que lo comunique antes de iniciar la vida sexual en pareja, para tomar las decisiones pertinentes”, recalca el doctor Ricci.
¿Estoy en riesgo?
Hay varios factores que aumentan la probabilidad de enfermar o ser portador de estos microorganismos. Entre ellas:
*No saber que la pareja es portadora de una ETS
*Tener relaciones sexuales sin la protección de un condón
*Tener una pareja que consuma drogas endovenosas, lo que puede ser un punto de entrada de microorganismos (por la posible utilización de agujas sin esterilizar), además de asociarse con mayor frecuencia a relaciones sexuales desprotegidas. Un ejemplo es el VIH
*Tener múltiples parejas sexuales (promiscuidad)
Qué exámenes pedir
Antes que todo, el médico debe conocer los antecedentes de la vida sexual de ambos (por ejemplo, si han tenido alguna ETS) y saber si actualmente presentan secreciones genitales anormales, heridas y úlceras en los genitales, que hagan sospechar de una ETS. Según esto, se pedirán exámenes de sangre generales o específicos en busca de ETS como sífilis, gonorrea, uretritis no gonocócica, condilomas o verrugas genitales, herpes genital y tricomoniasis.
Si bien existen pruebas para identificar gran número de ETS, lo importante es acudir a la consulta en cuanto exista la sospecha, y responder sinceramente a todas las preguntas del médico, en especial respecto de antecedentes de alguna ETS, tratada o no. “El examen físico, los síntomas y signos, y los antecedentes sexuales del paciente orientarán al médico respecto de qué tipo de exámenes a realizar”, concluye este especialista.
Los que no pueden faltar:
-VIH
-Hepatitis B
-Sífilis (estos tres primeros se detectan en exámenes de sangre)
-Clamidia
-Gonorrea
-Exámenes de sangre VDRL o RPR. Éstos sólo sirven para determinar un grupo de las ITS, porque hay otras enfermedades, altamente transmisibles que no se detectan con estos exámenes.
-Pap: Entre otras alteraciones, detecta el Virus Papiloma Humano (VPH), asociado a cáncer cervico -uterino. Esta patología también puede detectarse al examinar la secreción cervico-vaginal. Lo ideal es practicarlo una vez por año.
Dr. Paolo Ricci Arriola, ginecólogo.
Departamento de Obstetricia y Ginecología
Clínica Las Condes
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