
Hombres que pasan horas frente al televisor con la antigua consola Atari o concentrados en modernos juegos de rol, o mujeres que juegan como niñas con las muñecas Barbie de colección, es una tendencia en alza e inofensiva a simple vista.
A esa generación de adultos jóvenes que vuelven a ser niños con juegos y modas de su infancia se les llama Adultkids.
La psicóloga
Marcela Toro explica el comportamiento de este tipo de personas: “En general, estos adultos llevan una vida cargada de grandes responsabilidades, mantienen un nivel de estrés elevado, que logran canalizar por medio de una desconexión conciente del ritmo diario. Una de las hipótesis que se baraja es que la vida adulta, para estos sujetos en particular, ha perdido su atractivo, por lo que se entregan a lo que el profesor Frank Furendi, de la Universidad de Kent, ha denominado el cultivo conciente de la inmadurez”.
Remanso infantil
Respecto del perfil de los Adultkids, la profesional del centro de salud mental Psiquesalud señala que suelen ser personas entre 25 a 45 años, de nivel socioeconómico medio/alto, que desarrollan actividades de alta exigencia, lo que los mantiene un nivel de estrés elevado y que lo liberan a través de actividades lúdicas que los remiten a su infancia, cuando eran libres de exigencias y metas a cumplir. “Estamos frente a una tendencia asociada a la añoranza, esperando volver a capturar sensaciones de gratificación inmediata, tranquilidad y felicidad, olvidando el ritmo agitado de la vida adulta”, señala Marcela Toro.
Inofensiva o dañina, es la duda que genera esta tendencia social entre investigadores y psicólogos. “Para algunos investigadores esta creciente tendencia solo sería reflejo de la necesidad de consuelo en un mundo altamente competitivo y exigente. Pero para otros está señalando una perturbadora tendencia, ya que genera un gran aislamiento social y hace creer al individuo que puede conseguir gratificaciones fuera de la realidad”, plantea la psicóloga clínica de Psiquesalud.
Oportunidades y riesgos
Para zanjar dudas, la profesional rescata lo positivo y advierte sobre eventuales riesgos en el estilo de vida de los Adultkids. “La función lúdica, o sea la capacidad que todo sujeto tiene para jugar, es una característica positiva donde se mantiene la capacidad creativa y la función imaginaria. Lo lúdico permite la posibilidad de hacer una regresión adaptativa, de volver a la infancia, conectarse con aspectos afectivos, que bien utilizada es una función aportativa. Pero al transformarse en la única forma de comunicación o conexión, se vuelve en una conducta adictiva, donde la identidad queda fragmentada en lo que es la realidad y la ficción del juego”, advierte la psicóloga.
Marcela Toro
Psicóloga centro de salud mental Psiquesalud
Fono consulta: (02)2362635