Febrero, 2008

La principal inquietud de las mujeres

¿Quién dijo que los anticonceptivos engordan?

 

Con la llegada de nuevos anticonceptivos, que contienen bajas dosis de estrógenos (20 microgramos) y progestágenos de última generación (la Drospirenona, muy similar a la progesterona natural de la mujer), se acabaron al fin los problemas del aumento de peso, y de una serie de efectos secundarios que eran propios de las antiguas dosis.

La creencia de que los anticonceptivos orales(Aco)hacen aumentar de peso, afecta a muchas posibles usuarias a la hora de decidir tomarlo, ya sea como método anticonceptivo o como tratamiento para alguna patología ginecológica como ovarios poliquísticos, hirsutismo, acné, entre otros.

Antes de ahondar en los efectos sobre el peso de los anticonceptivos orales, es importante aclarar de qué están compuestos. Los anticonceptivos orales están formados generalmente por dos tipos de hormonas: un estrógeno (etinil estradiol) y una progesterona sintética (progestágeno); ambas hormonas producidas por los ovarios femeninos.

Los anticonceptivos actúan frenando la acción de los ovarios lo que hace que la producción de hormonas por parte de ellos se reduzca al mínimo y la ovulación se suprima. Entonces al dejar los ovarios de producir sus propias hormonas, serán las hormonas del anticonceptivo las que actuarán en los diversos tejidos del organismo femenino.

“La elección de un anticonceptivo es fundamental al momento de querer satisfacer las necesidades de una mujer moderna que cuida de su salud y belleza. Y sin duda que para la mujer actual, el tema del peso corporal es relevante, por lo que su anticonceptivo debe evitar el edema, retención de sodio y agua, y no debe tener efectos metabólicos adversos que favorezcan un incremento de su peso. Si la elección del anticonceptivo es adecuada, en ningún caso la mujer debiera subir de peso”, asegura señala el Dr. Milenko Ivankovic, gineco-obstetra de Clínica Las Condes.

El médico aclara que los anticonceptivos de antes o más antiguos tenían una dosis mayor de etinilestradiol, lo que en efecto tenía influencia en el aumento de peso. “Esta hormona, al estimular un sistema molecular complejo del organismo, favorece una retención importante de agua y sodio, favoreciendo el edema, el aumento de peso progresivo y la hipertensión arterial entre otros efectos no deseados. A su vez, los progestágenos, el segundo componente de las pastillas anticonceptivas, adolecen de una acción similar a la progesterona natural, de tal manera que no contrarrestan la acción dominante del etinilestradiol”, explica.

Sin embargo, el Dr. Ivankovic señala que con la llegada de nuevos anticonceptivos, que contienen bajas dosis de estrógenos (20 microgramos) y progestágenos de última generación (la Drospirenona, muy similar a la progesterona natural de la mujer), se acabaron al fin los problemas del aumento de peso, y de una serie de efectos secundarios que eran propios de las antiguas dosis.

“Los nuevos anticonceptivos tienen dos características importantes que hacen que los efectos adversos sean mínimos, y el peso se mantenga estable. Primero, contienen una menor dosis del componente estrogénico, y segundo, contienen un progestágeno (drospirenona) que se asemeja fuertemente a la progesterona natural”, indica.

Otros beneficios de la Drospirenona

El profesional agrega que este progestágeno revolucionario tiene dos efectos muy importantes en el organismo de la mujer. Primero, es natriurético, es decir, favorece la pérdida de agua y sodio, lo que impide tener edema, por lo que no habrá alza de peso, ni hipertensión arterial, y además tiene un buen efecto antiandrogénico, evitando el acné y cuidando la piel de la mujer.

“La drospirenona interactúa con el sistema que controla el equilibrio del agua corporal y los electrolitos involucrados, favoreciendo en forma directa un efecto natriurético”, especifica el profesional.
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