Actitudes 'poco sexys"

Son aquellos comportamientos o situaciones que, definitivamente, frenan o ‘apagan’ los deseos de un encuentro amoroso. Una psicóloga especialista en temas de sexualidad hace un listado de los más frecuentes o graves, y sugiere cómo enfrentarlos.

Malos olores, hombres ‘pollerudos’ que no se despegan de su madre, ser demasiado pasivos o derechamente fomes… La lista de actitudes ‘matapasiones’ podría ser interminable, pues -como seres individuales- todos tenemos distintos gustos y parámetros a la hora del amor. “Depende mucho de factores personales, como las vivencias, la educación sexual, la relación con los padres, la crianza y los valores que tengamos”, explica María Inés Zavala, matrona de la Universidad de Chile, terapeuta sexual y miembro del equipo Reencantar.

Esta especialista sostiene que también influye bastante el nivel de pasión que exista; si es alto, es mucho más probable que se toleren o se dejen pasar actitudes y situaciones que en ‘frío’ resultarían incómodas o molestas.

Mata-pasiones para las mujeres

Un hombre desnudo y con los calcetines puestos. (¡Peor aún si los calcetines son feos o viejos!). Además de lo anti-estética que resulta esta imagen, revela una cuota de despreocupación del hombre por parecer atractivo y seductor para su pareja. En esta categoría, María Inés Zavala incluye otras, como un calzoncillo desteñido, sucio o gastado y el abuso del gel en el peinado. (Para muchas mujeres, acariciar un cabello duro y acartonado no es nada sexy).

•Que el candidato sea “pollerudo” y tenga actitudes como llevarte a su casa, mientras su mamá está durmiendo en la pieza del lado… María Inés Zavala afirma que “cuando el grado de ‘apolleramiento’ es muy grande, estos hombres están casados dos veces: primero con su mamá y luego con su mujer. En estos casos, no hay mucha posibilidad de cambio; ¡Yo casi lo desecharía de plano!”. Sólo hay una esperanza, dice esta profesional: cuando la madre es colaboradora, deja crecer a su hijo y lo ayuda en el proceso de desapego.

Un eyaculador precoz. Nada que decir sobre este punto…

•El que va ‘al grano’ demasiado rápido, sin hacer un trabajo previo. En la mayoría de los casos, esta actitud, en vez de encender las pasiones, las inhibe.

Mata-pasiones para los hombres:

Descuidos en la higiene y presentación femenina. Entre ellas, axilas sin depilar o sin desodorante, sostenes acartonados y con alambres a la vista, ropa interior demasiado grande, antigua o desgastada y medias rotas. Algunos son evitables, pero otros son difíciles de prever (sobre todo cuando se trata de encuentros amorosos inesperados). En tales casos, esta especialista recomienda actuar rápida y astutamente. “Si el sostén es inadecuado, claramente hay que sacárselo en el preámbulo, porque para el hombre resulta una lata toparse con algo duro, acartonado y con alambres”.

En algunos casos, los sostenes tipo ‘push up’ pueden crear falsas expectativas en el hombre, porque -al sacarlos- se da cuenta que esos pechos maravillosos y voluptuosos no eran tales. “Es muy diferente cuando él toca los senos sin intermediarios, tal como son realmente. El tacto de piel a piel produce una sensación muy diferente”, apunta María Inés.

Una mujer quejumbrosa. Éste es uno de los más importantes mata-pasiones, según esta especialista. “Se refiere a aquellas mujeres que se quejan todo el día; del tiempo, del gobierno, de la pega, del tráfico, de los hombres, de la familia y que a la hora de un encuentro íntimo, les molesta la almohada, reclaman porque el traguito estaba muy fuerte para su gusto, que la música no era su favorita, etc. ¡Mujeres agotadoras!”

•Que ‘se le salga un exabrupto’ (gas) durante el acto sexual. “Hay que tratar de contenerse lo que más se pueda y eso es más fácil si la musculatura de la zona pélvica está en buenas condiciones. Para lograrlo, es bueno practicar los ejercicios de Kegel (contraer y relajar los músculos de esa zona, como al orinar) que además de ser estimulantes, previenen el prolapso genital. Y si no se pudo contener dignamente, hay que dejarlo pasar y, por ningún motivo, ponerse a toser para aplacar el bochorno.

•La rutina sexual. “Básicamente, tiene que ver con creerse el cuento y desarrollar la posibilidad de ser mil mujeres en una, con cambiar, descubrir, investigar, reír, con atreverse a jugar, y sobre todo, salir de la rutina desatando la creatividad que hay en toda mujer”, señala esta profesional. Para quienes están escasas de ideas, una nueva alternativa son los talleres de Educación para el Placer que dicta la propia María Inés.

•Actitud pasiva, fome. “Para el hombre resulta mata-pasiones encontrarse con una mujer que, frente a los preliminares, sólo sonríe, se mueve para donde la muevan, acepta pasivamente las caricias y la posición que le designa el hombre, (sin pedir nada), que no responde de manera efusiva, no propone, sugiere ni se preocupa por seducir…es literalmente hacer el amor con una muñeca”, sostiene.

Tampoco se trata de llegar con látigos y esposas -aclara- a veces, eso hasta podría espantar a la pareja (a menos que sea un juego programado en común acuerdo). Pero sí, interactuar y tomar parte activa en el encuentro amoroso.

Mata-pasiones para ambos sexos

Los celos desmedidos, porque siempre están produciendo roces, malentendidos, dudas, revisión de correos, teléfonos, etc. “Esto hace que la persona celada esté siempre preocupada de lo que dice o hace su pareja, no dejando tiempo para crear imágenes mentales positivas o eróticas, lo que termina destruyendo la magia de un encuentro. Y cuando la parte sexual queda en un segundo plano sólo va a producir incertidumbres en el otro”

•Expectativas no cumplidas. Es decir, cuando se comprueba que aquello que se prometió durante la seducción -aunque sea sin palabras- es verdad. Por ejemplo: grado de pasión y libertad sexual, higiene, deseos, experticia sexual, tangibilidad en la desnudez e imaginación.

•Malos olores, que en todo caso dependen mucho del grado de tolerancia de la pareja.